
Según vecinos del lugar se ha visto disminuir la venta de una gran variedad de productos que aquí se ofertan, esto ha perjudicado a toda la población del área y los más afectados ante tal situación son los ancianos, que se quejan de no tener un mercado del agro cerca y plantean que para conseguir vianda, hortalizas y vegetales se tienen que desplazar dos kilómetros para llegar al agro más cercano, pero producto de las edades avanzadas y diferentes padecimientos de salud, estos ancianos no pueden cargar mucho peso a la hora de comprar los productos y llevarlos a casa. Esto les hace la vida más difícil y las quejas han llegado al delegado del municipio de la ANAP (Asociación Nacional de Agricultores Pequeños) sin respuesta alguna.
Ciudad de La Habana, 14 de julio de 2009.